La Cultura Flamenca tan nuestra y tan ajena
22/10/2006
La afición flamenca en Puertollano es beneficiaria de un legado que, desde donde alcanza la memoria, ha heredado de sus mayores. Un legado oral, como así reza en la reciente propuesta que se presentó ante la UNESCO “Flamenco Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad”.
Pero esta cultura (que no solo música) sigue siendo la ajena, la gran desconocida, a pesar de ser considerada (más fuera de España que dentro), como el más importante legado musical que España proyecta hacia el mundo.
Atrás quedaron las irreales imágenes que situaban a los flamencos entre gentes de mal vivir y en tugurios suburbiales, según unos, y según otros entre gente desprotegida, en zonas desprotegidas y que cantaban sus quejas y alegrías.
También quedaron atrás las imágenes, asociadas al flamenco, de peineta y castañuela de la España profunda, que fue un montaje turístico-publicitario ideado por Fraga Iribarne (“España es diferente”) y que nada tenían que ver con la realidad de los flamencos.
A pesar del daño que hicieron a la cultura flamenca estas manipuladas imágenes, los que no nos hemos sentido nunca “diferentes”, ni acomplejados con el resto de Europa o de el mundo, nos sentimos orgullosos de que el flamenco se trate como una parte importante más de nuestra cultura, que se incluya en la formación de los niños, que se lea, que se escuche en los auditorios.
Y en nuestro Puertollano, del 29 de Noviembre al 2 de Diciembre , sin complejos y en el mismo marco donde estrenara su “Volver” Almodovar, durante la celebración del I Concurso Internacional de Cante Flamenco “Puerta de Alcudia”, se van a unir, en un abrazo de admiración mutua, la cultura del pueblo con los cultos; un abrazo que perdura desde que tenemos conocimiento escrito del flamenco, desde Estébanez Calderón, Demófilo (padre de los hermanos Machado), García Lorca, Manuel de Falla, Ignacio Zuloaga (Concurso de Cante Jondo, Granada 1922).